El abdomen, un dolor de cabeza para todos aquellos que desean construir la figura perfecta. Definitivamente los músculos del área abdominal son los más difíciles de tonificar, en parte debido a su localización y en parte porque esa área es normalmente donde se asientan las grasas que no utilizamos en el proceso energético.
El sueño de todo hombre y mujer que cuida su figura es tener un abdomen lleno de cuadritos o, al menos, un abdomen plano que no sobresalga del resto de nuestra figura. Evitar la pancita es una labor que requiere mucho más que sólo un poco de ejercicio. También exige disciplina en cuanto a la alimentación y todas nuestras actividades, ya que se debe cuidar muy bien todo lo que comemos para que el ejercicio realizado surta efectos visibles.
Otro aspecto del cuidado en esta parte de nuestro cuerpo es la paciencia, ya que los resultados tardan en aparecer y, en ocasiones, parecen ser inexistentes, ya que los alimentos que consumimos diariamente afectan la cantidad de grasa que almacenamos.
Pero no hay que preocuparse, ya que conforme avancemos en nuestra rutina de ejercicios nuestro metabolismo aumentará su ritmo de trabajo y, con esto, la cantidad de energía que puede procesar y consumir nuestro cuerpo.
Ahora bien, ¿qué ejercicios se recomiendan para mejorar el aspecto y condición del abdomen? La respuesta más obvia sería realizar abdominales como desquiciado, hasta que nos sea imposible movernos. Esto puede no ser la mejor opción realmente, ya que si somos principiantes lo más probable es que terminemos bastante adoloridos y el rendimiento de nuestros ejercicios sea deficientes.
Lo mejor es realizar ejercicio cardiovascular, ya que es el más efectivo para quemar grasa. Esto suena a algo difícil de realizar, aunque en realidad es todo lo contrario: el ejercicio cardiovascular o aeróbico es todo aquel que acelera nuestro ritmo cardiaco y incluso nos hace sudar, pero aún nos permite hablar y respirar sin dificultad.
Bajo esta definición, el ejercicio cardiovascular puede ser cualquier cosa desde tomar una caminata a buen ritmo, hacer limpieza en casa o andar en bicicleta.
Es muy recomendable empezar poco a poco, ya que un inicio brusco puede provocarnos problemas en muchos niveles, desde lesiones musculares hasta complicaciones cardiacas.
Lo ideal es comenzar con 20 o 30 minutos de ejercicio, tres o cuatro veces por semana, y de ahí ir aumentando la intensidad, tiempo y frecuencia con que realizamos nuestra rutina.
De esta forma podemos garantizar un rendimiento máximo de nuestro cuerpo y, si agregamos a la fórmula una alimentación saludable y variada, adecuada para nuestro físico, podremos ver resultados más pronto de lo que nos imaginamos.
Claro que esto es sólo uno de los pasos, si lo que buscamos es tener un abdomen plano y deshacernos de la panza. En caso de que nuestra búsqueda vaya más allá, hacia un abdomen firme y bien marcado, existen variedad de ejercicios diseñados para lograr esto, como entrenamientos con sobrecarga, rutinas de abdominales y una infinidad de ejercicios.
En el apartado de Mi Coach* en este mismo sitio podemos encontrar una serie de rutinas de ejercicios, videos y mucho apoyo para lograr nuestro objetivo.
Debes recordar que, sea cual sea tu objetivo al iniciar una rutina de ejercicios, lo primero que debes cuidar es tu salud, así que procura consultar con un especialista sobre los ejercicios que mejor se acomodan a tu complexión, peso y condición física. Si ya estás listo para empezar, ¡adelante!.