El ejercicio es una actividad necesaria para mantener nuestro cuerpo en buena forma y salud, pero además de eso puede convertirse en una actividad muy divertida para realizar, sobre todo si se comparte con alguien más.
Claro que “alguien más” no necesariamente tiene que ser una pareja o algún amigo, pues muchas veces las presiones de la vida diaria nos evitan el placer de realizar cualquier actividad fuera de la rutina laboral.
En estos momentos es la oportunidad para mirar a ese otro compañero que te espera todos los días cuando regresas a casa, esa criatura que siempre está ahí, esperando una caricia o cualquier muestra de atención. Tu mascota.
Existen muchos tipos de mascotas, y la mayoría de ellos no son aptos para que nos acompañen a realizar algún ejercicio, sobre todo si ese ejercicio tiene que ver con salir a la calle. Esto, sin embargo, no es realmente una limitante para disfrutar de la compañía que una mascota nos puede brindar al hacer ejercicio, ya que el animal doméstico más común en todo el mundo es el perro.
Un perro es fiel, cariñoso y, a diferencia de los gatos, es un entusiasta del ejercicio. Si tienes un gato seguramente sabes lo mucho que les gusta dormir, así que no son realmente buenos compañeros de ejercicio.
Claro que si lo tuyo son los roedores, puedes jugar a soltar a tu mascota en la casa y buscarle hasta el cansancio, lo cual resulta todo un reto con roedores pequeños como los hámster. Los hurones son más recomendables para esta actividad, aunque son realmente escurridizos.
En fin, si tienes un perro estás ya del otro lado, pues lo único que necesitas es una correa, una pelota y mucha energía. Si no tienes una pelota a la mano, no te preocupes, sólo sal al parque y seguramente encontrarás una vara que sea adecuada para tus necesidades de ejercicio.
A los perros les encanta perseguir cosas y, en ocasiones, ser perseguidos. Ésta es una buena actividad si tu perro es grande y tiene mucha energía. Es todo un reto atrapar a un perro de buen tamaño, ya que son más rápidos y más ágiles en la carrera por andar a cuatro patas.
Otro ejercicio que puedes practicar con perros más pequeños es lanzarles una pelota (o vara) para que ellos salgan a toda velocidad para buscarla. El problema es que pueden distraerse fácilmente y correr el riesgo de ser atropellados, por esto debes jugar con tus mascotas en un parque con espacio suficiente.
Los perros pequeños son más inseguros, así que no les gustará alejarse demasiado de ti. Para estos pequeños mimados y los perros más grandes que son demasiado curiosos, la opción es salir a dar un buen paseo que dure, por lo menos, 30 minutos, en el que mezcles la caminata con un poco de carrera suave.
De esta forma tu perro se acostumbrará a seguir tu paso y, junto contigo, mejorará su condición y forma físicas. Recuerda que los animales también son seres vivos, así que no olvides que lo que aplica para ti es igual para ellos: cuida su alimentación, no los obligues a esforzarse más de la cuenta, ya que también puedes sufrir desgarres y otro tipo de lesiones.
Sobre todo, mantenlos hidratados, ya que aunque tú puedas pensar que se encuentran bien, sus jadeos y la posición de su lengua son indicadores muy claros que te dicen cuando tienen sed o cuando necesitan un descanso.
Una mascota es un gran compañero y con ellos todo ejercicio se vuelve un juego muy divertido. Además, ellos también necesitan ejercitar su cuerpo para mantenerse saludables, y seguramente nunca te dirán que no quieren salir contigo.