Seguir una rutina de ejercicio es muy recomendable para todos, sin importar edad o género.El cuerpo requiere de movimientos que le ayuden a mantenerse saludable y a consumir los nutrientes ingeridos con los alimentos.
Sin embargo, hay que saber cómo llevar a cabo nuestra rutina de ejercicios, ya que nuestro cuerpo no está listo en todo momento para realizar cualquier clase de movimientos. Por esto es muy importante que recordemos llevar a cabo una pequeña sesión de calentamiento antes del ejercicio “en serio”, que es como el plato principal de nuestra rutina física.
Viéndolo así, el calentamiento sería como la entrada de la rutina: una serie de ejercicios ligeros que preparan al cuerpo para el esfuerzo que tendrá que llevar a cabo durante la sesión de ejercicio.
Hay formas distintas de llevar a cabo nuestro calentamiento, y depende mucho del tipo de ejercicio que vayamos a realizar, ya que no todos los ejercicios son iguales ni ejercitan las mismas partes del cuerpo.
Una sesión de preparación para una rutina física integral, normalmente debe incluir ejercicios de estiramiento, esfuerzos ligeros y flexiones que despierten a todos los músculos de nuestro cuerpo de una forma apropiada.
El calentamiento es muy necesario antes de realizar cualquier ejercicio intenso, y no realizar un calentamiento adecuado puede provocar que nuestros músculos se acalambren o, en casos graves, sufran desgarres que podrían terminar en intervenciones quirúrgicas.
Calentar apropiadamente ayuda a nuestro cuerpo a alcanzar su nivel óptimo de rendimiento sin la necesidad de agotar las reservas de energía. De esta forma, si realizamos una serie de saltos y flexiones de calentamiento antes de practicar cualquier deporte, tendremos más energía disponible y podremos correr sin tanto esfuerzo.
La oxigenación de nuestro cuerpo también será mucho mejor, y así evitaremos los molestos dolores musculares que suelen seguir al ejercicio.
El calentamiento puede separarse de dos formas: el calentamiento general, que es el obligatorio antes de cualquier rutina de ejercicios, y el calentamiento específico, que va enfocado a los músculos y articulaciones que realizarán el mayor esfuerzo durante el ejercicio.
De esta forma, aunque un jugador de fútbol y otro de tenis podrían realizar la misma rutina de calentamiento general, el de tenis tendría que calentar mejor los músculos de brazos y hombros. El futbolista, por su parte, debe enfocarse más a sus piernas, caderas y abdomen.
Aunque debemos recordar que ambos deportes requieren que todo el cuerpo funcione correctamente, no sólo los músculos mencionados.Por esta razón es tan importante realizar un calentamiento general.
También es muy importante considerar que, al igual que con el ejercicio, el calentamiento debe realizarse de acuerdo con nuestra condición y capacidad física. Sobre todo en el caso de los estiramientos, debemos procurar no forzar nuestro cuerpo.
Dicen que “si no duele, no sirve”, pero tampoco es cuestión de excederse y sufrir sin razón. Cuando estiremos nuestro cuerpo, procuremos llegar tan lejos como sea posible sin sentir dolor, sólo un esfuerzo, y mantenernos ahí unos segundos. Hay que evitar hacer “resorteo”, ya que esto puede perjudicarnos más de lo que nos beneficia.
Así que, si estamos listos para levantarnos e ir a la pista, o tomar la bicicleta, o cualquier otro ejercicio, no olvidemos tomar unos cuantos minutos para calentar bien y así preparar bien nuestro cuerpo.