En nuestro mundo actual, con tantas prisas, estrés y muchos factores más que afectan nuestra buena salud, es muy común sufrir de vez en cuando algo de náuseas, acidez o indigestión.
Esto puede ser causado por muchas razones, desde el consumo excesivo de alimentos irritantes, la ingestión continua de antiinflamatorios o aspirina, hasta infecciones por bacterias.
A este tipo de malestar se le llama gastritis, que es, literalmente, la inflamación del estómago.
Como se dijo, la gastritis puede ser causada por ingerir alimentos irritantes o algunos medicamentos que tienen una acción intensa en el estómago (aspirina, antiinflamatorios no esteroideos). En estos casos, se puede evitar la gastritis simplemente al remover estos alimentos de nuestra dieta o moderando el uso de los medicamentos.
Existe un caso más grave que requiere de atención médica, y es el de la gastritis causada por infección bacterial. Ésta debe ser combatida apropiadamente con los antibióticos que recete el médico.
La gastritis es un mal cada vez más común en la sociedad de nuestros días, ya que cada vez tenemos menos cuidados con nuestro cuerpo. Cuestiones como comer fuera de nuestras horas, aguantar el hambre lo más posible y, cuando finalmente buscamos alimento, nos llenamos hasta el tope de tacos, salsa y refresco, son detonantes de la gastritis.
¿Cómo hacer frente a un problema tan común? La respuesta es realmente sencilla: cuidándonos un poco mejor.
He aquí algunos puntos básicos para prevenir la gastritis:
- Evitar en medida de lo posible el consumo de medicamentos irritantes como la aspirina o los antiinflamatorios no esteroideos.
- Limitar el consumo de alcohol y cigarro, ya que afectan de forma agresiva al estómago.
- Comer bien y a las horas adecuadas. Podemos hacer cinco comidas, entre desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena, donde el desayuno, la comida y la cena sean los principales, y el almuerzo y la merienda sean sólo tentempiés que nos ayuden a mantener el estómago funcionando adecuadamente, sin sufrir hambres.
- Comer sentado, con calma y masticar adecuadamente todos los alimentos.
- Acompañar nuestros alimentos con líquidos, los cuales debemos beber en pequeños sorbos.
- Evitar los refrescos para acompañar nuestros alimentos, ya que el gas que contienen afecta al proceso digestivo.
- Comer lo justo, ya que si sobrecargamos al estómago podremos causarle daños irreparables.
- Procurar que nuestros alimentos estén a una temperatura adecuada, ni muy calientes ni muy fríos, para que nuestro tracto digestivo y nuestro estómago los reciban sin problemas.
- Evitar recostarse inmediatamente después de comer, ya que esto obliga al tracto digestivo a hacer un esfuerzo mayor del necesario para transportar la comida.
- Controlar el estrés adecuadamente, ya que cuando nos ponemos nerviosos, nos enojamos o angustiamos, nuestro sistema digestivo comienza a segregar sustancias que pueden desencadenar episodios de gastritis bastante molestos.
Aprendamos a cuidarnos, seamos más responsables con nuestro cuerpo y así podremos vivir una vida más plena y saludable.